Crecimiento de las energías renovables

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En 1893 Edmon Becquerel generó un poco de tensión eléctrica al realizar un proceso de irradiación con luz de electrodo de plata en un electrolito, esto sentaría un precedente para toda la industria fotovoltaica actual.

Tiempo después, el estadounidense Charles Fritts diseñó el primer antecedente de los paneles solares y no fue hasta 1954 que los investigadores estadounidenses Chapin, Pearson y Prince desarrollaron una celda fotovoltaica con silicio de mayor capacidad que las anteriores.

A pesar de que solos nos estamos refiriendo a los sistemas fotovoltaicos, la verdad es que así han iniciado las energías renovables, siendo poco eficientes, muy débiles, incluso podemos ver una referencia similar en la serie The Simpsons, donde podemos ver a Edward Begley Jr. Usando un panel solar para hacer girar un pequeño rehilete.

A pesar de que en un principio la única energía renovable que parecía algo rentable era la hidroeléctrica, las demás maneras de producir energía han mejorado al pasar de los años, solo por ejemplo los avances en los sistemas fotovoltaicos.

Recientemente el silicio se ha combinado con perovskita y ha dado un rendimiento excelente a pesar de sus limitaciones, y se espera que sea el futuro de los paneles solares ya que también puede imprimirse sobre placas y seguir siendo un conductor (UNAM, 2021)

El pasado 2021 este material logró una eficiencia del 29.6%, que, si bien no es la opción más eficiente hasta ahora, sin duda podría marcar un antes y un después para esta industria.

Pero, si las energías renovables son una excelente opción ¿Por qué no se utilizan más o por qué no se invierte más en ellas? Bien, por dos grandes cuestiones: Política y dinero.

Los organismos gubernamentales tienen una fuerte y sólida estructura de leyes, estatutos, etc.  Para el sector energético del lado de la industria petrolera, gas natural y otros combustibles fósiles, pero aún está en una situación muy joven en cuanto a las energías renovables, esto sin mencionar que en lugares como Latinoamérica muchas leyes, normas o procedimientos aún se encuentran en fases muy primitivas.

Pero esto no es propio de países en vías de desarrollo, ya que también ha ocurrido en países como Canadá y Noruega (White, W., et. al. 2013).

El gobierno canadiense realizó una serie de cambios repentinos con los que afectó las inversiones existentes y planificas en energía eólica y solar, lo que aumentó los precios para la producción de energía. Aunque hubo gente a favor de esa decisión por el impacto negativo de otro tipo de energías alternativas como los aerogeneradores, esa decisión fue un duro golpe para la credibilidad de Ontario.

En el caso de Noruega, el gobierno no notificó a tiempo sobre las libertades fiscales del biodiesel. A pesar de reuniones previas entre los inversionistas y el gobierno noruego y las promesas de no hacer cambios a futuro, el informe presupuestal del siguiente año no contemplaba el subsidio al biodiesel; los inversionistas perdieron su dinero, empleos y la planta fue enviada de vuelta a su país.

La principal idea sobre este caso es que los presupuestos no contemplan a futuro grandes inversiones para energías renovables y esto vuelve difícil el conseguir capital para cada proyecto. La industria necesita políticas predecibles y no necesariamente subsidios.

No obstante, esto no ha limitado a las energías alternativas en demostrar que son siempre una opción viable cuando se cuenta con los recursos o la información suficiente para apoyar un proyecto de tal magnitud y costo.

En el caso mexicano, el país fuertemente criticado por expertos en energías renovables nacionales e internacionales por su fuerte preferencia y apoyo a los combustibles fósiles, tendrá este año en la Ciudad de México la mayor granja solar instalada dentro de una ciudad en el mundo con una capacidad de 27 MW.

A su vez, también en México, el Fideicomiso para el Ahorro de Energía Eléctrica fomenta el uso de sistemas fotovoltaicos y la adquisición de equipos, esto con la finalidad de mostrar a las personas que es posible reducir su consumo eléctrico a la vez que se puede cooperar a la producción de electricidad.

Estos financiamientos pueden consultarse en cada país y presentar el proyecto con su debida documentación, prácticamente cualquiera puede solicitar este apoyo.

Chile es sin duda uno de los competidores más fuertes en el ámbito de las energías renovables. Desde el año 2011 han hecho fuertes inversiones a proyectos de sistemas fotovoltaicos, biocombustible, aerogeneradores y plantas hidroeléctricas, siendo solo superados por Brasil, quien cuenta con la ventaja de tener terrenos más apropiados y recursos, lo que lleva a la siguiente meta en América Latina, la descarbonización del sistema de trasporte.

El mundo ya no es como era antes, es parte y costo del progreso, pero ¿Realmente vale la pena que el planeta sea la moneda de cambio? Tomar un recurso y comprometer más. A pesar de las duras críticas, escepticismo o poco interés hacia las energías renovables en buena parte del mundo, no podemos negar que la evidencia de que no podemos seguir dependiendo del petróleo es más contundente que las excusas a las energías renovables.

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